La Reconquista de los Dinosaurios
El cine ocupa un valioso lugar en el corazón de todos aquellos que tuvimos la oportunidad de gozar con él. Siento nostalgia por aquellos tiempos, jueves y sábados por la noche, tantos años atrás, en que se proyectaban dos filmes en la sala de Bigand. El cine era la aventura y el deseo por cuatro mangos y constituía un lugar de encuentro y disfrute colectivo que hoy no existe.
Entre tantos hacedores, Steven Spielberg supo asustarme con Tiburón y luego con una escena de Jurasik Park. Después de un breve planteo, dos chicos han quedado solos en un auto descompuesto frente a la jaula del tremendo Tiranosaurio Rex; cae la noche; llueve y todo se complica: el T Rex se escapa de su celda y decide cenar con los niños. Ataca el auto con una violencia pulsante, milenaria y lateral. Los jóvenes herederos se salvan gracias al vidrio de la luneta del coche.
En el cine, la gente gritaba y los pibes se tapaban la cara, presas del pánico y de la impotencia.
Una escena impresionante, que ha quedado grabada en mí; y que da una idea exacta de lo mucho que cuesta romper el vidrio de un auto.
Cuando con mis hijos vi esta película, ya Argentina había sufrido el gobierno de los dinosaurios locales. Treinta mil desaparecidos hablan de un terror que Spielberg siquiera roza en su cómplice Lista de Schindler. Más aquí, como en aquella vista, unos pocos dinosaurios aún andan sueltos dispuestos a atacar a los hombres y destruir los parabrisas de la gente de bien, del muchachito de la peli.
***
El ataque salvaje que un grupo de energúmenos le hiciera a Agustín Rossi, diputado electo nacional, auténtico representante de las mayorías, ¡de las mayorías! de esta provincia, no deja sino lugar al repudio mas encendido, a la solidaridad y al grito de ¡cuidado! ¡Basta! ¡Hasta dónde piensan llegar!
La sociedad argentina asciende por una senda escarpada, muy estrecha, y el abismo que la acecha es el pasado, el jurásico, esa tierra en que los saurios asolaban en pos de su único y desmesurado desarrollo.
***
Ingresé a la política por concejo de mi médico y pronto conocí a G. Estevez Boero, sus escritos, sus proyectos y argumentaciones: siempre democráticos, siempre populares. Cuando el doctor Binner festejó su victoria hizo un fuerte homenaje a Guillermo.
Qué pasa ahora con estos hombres que nos representan? Que no alzan sus voces en defensa de Rossi, en defensa de la estabilidad del Gobierno? Piensa Giustiniani que con Carrió se puede construir algo bueno, algo popular? Piensa alguien que los supuestos productores están tan acuciados que ya no les queda sino la violencia y el escarnio, planear la destitución estatal, como alternativa a sus economías paleolíticas?
Dice el socialismo que Rossi y Reuteman son las caras de una moneda. ¡Tiene razón! Porque las caras de una moneda son antagónicas, diferentes, y enarbolan distintos signos.
Reuteman sufre escarches -nunca agresiones-, y se los hace el pueblo, la gente común, los pobres y los humildes, los sin-casa (aquellos descamisados de Evita al menos tuvieron casa, pero nuestro piloto de los ´90 los dejó sin nada, ¡por jugar al golf sin murallas!); también la humilde y digna hermana de Pocho Lepratti, asesinado junto a otros y otras jóvenes.
Gira la moneda y Rossi sufre ataques, escupitajos y el destrozo de su parabrisas. A Rossi lo ataca gente que puede pasar el resto de su vida sin trabajar, voluminosos propietarios de campo fértil, rentistas que muchas veces han comerciado dudosamente su cereal.
Estas son las dos caras del zahir argentino.
En el anverso: un plan destituyente, el enardecido o solapado hacer de los patrones históricos, de los dueños del país, de los vende patria, que despliega su fuerza física y su fuerza mediática por igual, aniquilando conciencias o comprándolas.
En el reverso: un plan económico que busca ser independiente; una marcada vocación por la restitución histórica; una estrategia continental inspirada en los libertadores suramericanos.
Ante tales instancias, reclamo un pronunciamiento inmediato de los sectores democráticos en defensa de Agustín Rossi; una protesta unísona que ubique a unos y a otros, que garantice el derecho a expresarnos con dignidad y libertad.
Sergio Galarza
jueves, 28 de mayo de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
Al abordaje de Fespal 2009
La feria y seminarios en producciones alternativas 2009, próxima a desarrollarse en Chabás, con su abordaje libertario, da por tierra con cualquier alternativa productiva, a través de sus seminarios de feria.
Los directivos de Fespal Chabás, en sintonía con sus adhesiones a los desmanes antidemocráticos realizados por los productores locales, el pasado año, en procura de la baja de retenciones a las exportaciones de soja transgénica RR, significa: no la defensa de las economías regionales, sino la profundización del Modelo Monsanto (MM).
El presidente comunal de Chabás, que en este diario expuso sus diferencias hacia el proyecto político kirchnerista, echa metafórica y literalmente por tierra toda esperanza de diversificar la producción agropecuaria en nuestro sur santafecino, al abrir la puerta de Fespal 2009 a Fundación Libertad (FL), la Bolsa de Comercio y el Centro de Corredores Rosario.
Incorporar el monodiscurso Monsanto a una feria que debiera priorizar y gestionar a favor de los pequeños proyectos familiares, estimulando las pymes agropecuarias, verdaderas generadoras de mano de obra, diversificadoras de la economía (con su correlato en estabilidad y autonomía, tanto alimentaria como económica), es de una gravedad alarmante. Mas temprano que tarde, pagaremos con dependencia, exclusión y enfermedades este giro de timón impuesto por la quimera eleccionaria.
De haber promocionado Fespal, años atrás, la producción de aromáticas, caracoles, hongos; de haber dado charlas sobre cría de chinchillas, conejos y hasta de pequeños lagartos para la exportación de cueros, pasaremos -el presente- a escuchar a los formadores de opinión de la tristemente célebre Fundación Libertad. (Debiera yo ver el lado positivo de esta claudicación intelectual: a mí me encanta leer; tal vez en Fespal 2010 pueda escuchar a Mario Vargas Llosa, ex-escritor y famoso tránsfuga, espada del neoliberalismo, gran maestre de la F.L.).
Para comprender mi preocupación, quizá baste saber que F. L. favorece las actividades –entre otros- del ex-ingeniero Blumberg, o, actualmente, de aglutinar en Rosario a V. Fox (único que en BsAS defendió el ALCA), al mentiroso Aznar (Irak-Atocha), y al agente de contrainteligencia norteamericano Roger Noriega. ¿Acaso para impedir que América se afiance con Unasur?
Pero no nos desviemos del tema. Fespal es hoy un claro espejo de la equivocación de la dirigencia política, al adherir al modelo impuesto en forma dolosa por el ex secretario de agricultura, el ávido disidente Felipe Solá. (la Comunidad Europea no aprueba el glifosato, a raíz de estudios que recién hoy cobran vigencia, y Solá lo sabía al aprobarlo en argentina).
Los propietarios y pequeños arrendatarios de nuestros campos acuciados por sus economías y por la sequía, aceptarán este canto de sirena, sin advertir que se transforman, al hacerlo, en títeres de un pacto con el diablo, que nos condena a muertes lentas y dolorosas por el cáncer; a la pérdida de nuestros niños sin nacer, por los abortos espontáneos; a las malformaciones congénitas; y a una concentración y extragerización de la tierra sin precedentes, a manos de los poolers: todos hechos que solo dejarán como saldo un retroceso de nuestra economía real.
No me gusta ver fantasmas, por eso propongo un breve ejercicio analítico: el programa de Fespal 2009 sostiene: nuevas estrategias, producir con estabilidad y crecer, una utopía. Posibles caminos a seguir. Bien, estabilidad y crecimiento son utópicos, dicen ellos. ¿Cuál es el marco de esos POSIBLES CAMINOS A SEGUIR?
Los posibles caminos son los que dicta la comunidad toda en la figura de nuestro Gobierno electo en mayoría democrática! Los posibles caminos no son más que uno: las elecciones y el reemplazo de la dirigencia nacional, dentro de dos años!
¿O acaso sueñan los disertantes con inminentes posibilidades? ¿tal vez creen -como pide escuchar Biolcati a Mariano Grondona- que nuestro gobierno sea empujado a caer el junio próximo?
Las estrategias de la derecha son infinitas, pero su rostro es uno solo: el de la rapiña y la hipocresía. El del lucro y la mentira.
A propósito, justo este mes, en que el CONICET avala lo que en Europa es moneda corriente: que el glifosato produce malformaciones y degeneración celular; justo este mes, digo, Monsanto hace un aporte económico a la UNR de Agronomía. Curioso, ¿verdad? ¿O descarado?
Sergio Galarza
La feria y seminarios en producciones alternativas 2009, próxima a desarrollarse en Chabás, con su abordaje libertario, da por tierra con cualquier alternativa productiva, a través de sus seminarios de feria.
Los directivos de Fespal Chabás, en sintonía con sus adhesiones a los desmanes antidemocráticos realizados por los productores locales, el pasado año, en procura de la baja de retenciones a las exportaciones de soja transgénica RR, significa: no la defensa de las economías regionales, sino la profundización del Modelo Monsanto (MM).
El presidente comunal de Chabás, que en este diario expuso sus diferencias hacia el proyecto político kirchnerista, echa metafórica y literalmente por tierra toda esperanza de diversificar la producción agropecuaria en nuestro sur santafecino, al abrir la puerta de Fespal 2009 a Fundación Libertad (FL), la Bolsa de Comercio y el Centro de Corredores Rosario.
Incorporar el monodiscurso Monsanto a una feria que debiera priorizar y gestionar a favor de los pequeños proyectos familiares, estimulando las pymes agropecuarias, verdaderas generadoras de mano de obra, diversificadoras de la economía (con su correlato en estabilidad y autonomía, tanto alimentaria como económica), es de una gravedad alarmante. Mas temprano que tarde, pagaremos con dependencia, exclusión y enfermedades este giro de timón impuesto por la quimera eleccionaria.
De haber promocionado Fespal, años atrás, la producción de aromáticas, caracoles, hongos; de haber dado charlas sobre cría de chinchillas, conejos y hasta de pequeños lagartos para la exportación de cueros, pasaremos -el presente- a escuchar a los formadores de opinión de la tristemente célebre Fundación Libertad. (Debiera yo ver el lado positivo de esta claudicación intelectual: a mí me encanta leer; tal vez en Fespal 2010 pueda escuchar a Mario Vargas Llosa, ex-escritor y famoso tránsfuga, espada del neoliberalismo, gran maestre de la F.L.).
Para comprender mi preocupación, quizá baste saber que F. L. favorece las actividades –entre otros- del ex-ingeniero Blumberg, o, actualmente, de aglutinar en Rosario a V. Fox (único que en BsAS defendió el ALCA), al mentiroso Aznar (Irak-Atocha), y al agente de contrainteligencia norteamericano Roger Noriega. ¿Acaso para impedir que América se afiance con Unasur?
Pero no nos desviemos del tema. Fespal es hoy un claro espejo de la equivocación de la dirigencia política, al adherir al modelo impuesto en forma dolosa por el ex secretario de agricultura, el ávido disidente Felipe Solá. (la Comunidad Europea no aprueba el glifosato, a raíz de estudios que recién hoy cobran vigencia, y Solá lo sabía al aprobarlo en argentina).
Los propietarios y pequeños arrendatarios de nuestros campos acuciados por sus economías y por la sequía, aceptarán este canto de sirena, sin advertir que se transforman, al hacerlo, en títeres de un pacto con el diablo, que nos condena a muertes lentas y dolorosas por el cáncer; a la pérdida de nuestros niños sin nacer, por los abortos espontáneos; a las malformaciones congénitas; y a una concentración y extragerización de la tierra sin precedentes, a manos de los poolers: todos hechos que solo dejarán como saldo un retroceso de nuestra economía real.
No me gusta ver fantasmas, por eso propongo un breve ejercicio analítico: el programa de Fespal 2009 sostiene: nuevas estrategias, producir con estabilidad y crecer, una utopía. Posibles caminos a seguir. Bien, estabilidad y crecimiento son utópicos, dicen ellos. ¿Cuál es el marco de esos POSIBLES CAMINOS A SEGUIR?
Los posibles caminos son los que dicta la comunidad toda en la figura de nuestro Gobierno electo en mayoría democrática! Los posibles caminos no son más que uno: las elecciones y el reemplazo de la dirigencia nacional, dentro de dos años!
¿O acaso sueñan los disertantes con inminentes posibilidades? ¿tal vez creen -como pide escuchar Biolcati a Mariano Grondona- que nuestro gobierno sea empujado a caer el junio próximo?
Las estrategias de la derecha son infinitas, pero su rostro es uno solo: el de la rapiña y la hipocresía. El del lucro y la mentira.
A propósito, justo este mes, en que el CONICET avala lo que en Europa es moneda corriente: que el glifosato produce malformaciones y degeneración celular; justo este mes, digo, Monsanto hace un aporte económico a la UNR de Agronomía. Curioso, ¿verdad? ¿O descarado?
Sergio Galarza
El regalo del centenario
En la pasada década de los noventa, la estructura mediática del poder global, creó la figura del héroe filosófico Francis Fukuyama, quién, cual falso mesías, con su pronóstico del fin de las ideologías y la expansión del neo capitalismo, abrió el camino al más grande desfalco de economías dominadas por el FMI.
El quiebre de las especuladoras líderes (tanto de la UEE como de los EEUU) y el consabido efecto dominó causado por los fondos tóxicos (papeles de bolsa sin respaldo, en castellano), nos hizo desayunar con la caída de bancos más espectacular jamás vista: Despidos masivos, baja de salarios, retiro de empresas de los países satélites, recesión y el exacerbo de la xenofobia, son algunos de los presentes que la caja de Fukuyama dejó caer sobre el mundo.
Argentina comienza a sentir en su hígado el picoteo de tales aves de rapiña. De todos modos, decisiones recientes, nos guardan de lo peor: El pago al FMI y la quita en la deuda externa, la acumulación de fondos en el Banco Central -por medio de retenciones-, el tipo de cambio alto, la nacionalización de los fondos de retiro, el incentivo gradual a nuestras manufacturas, el Banco del Sur y UNASUR, se develan herramientas adecuadas para ir volanteando la situación de descalabro internacional.
Mas, esta es sólo una instantánea de la realidad; los peligros acechan a la vuelta de la esquina y acaso para remediarlos y garantizar nuestro futuro como patria, sea preciso identificar el verdadero origen de nuestros males.
Hace años escucho un supuesto chiste, un retruécano: Argentina tiene un gran potencial… pero está llena de argentinos. Este insulto a nuestra inteligencia, a nuestras intensiones y desvelos, tal vez sea la llave, el hilo que nos guíe fuera del descontento en el cual nos movemos.
El problema es -según mi punto de vista- el discurso de los medios de comunicación, y el caso irreflexivo que de estos hacen, en especial, los integrantes de las clases medias-bajas y medias-altas. (Las clases altas y las oligarquías están mas allá de todo análisis, porque siempre serán lo que fueron; y las clases bajas son las que viven la realidad -el padecer o el alivio- según el gobierno que les toque. En las clases medias está el secreto, el punto sobre el cual reflexionar, la voluntad a sumar).
El planteo de Fukuyama, pretender que el ímpetu de la mente humana fuera a detenerse algún día, era patético; pero las editoras del mundo lo proclamaron y le creímos.
El planteo del menemismo, decir que el estado debía retraerse, abandonar sus funciones a manos del capital privado, fue criminal; pero ahí estaba Grondona y Bernie; ahí Tinelli y sus blupers, para que el pueblo aprenda a reír del padecer ajeno, en vez de condolerse. Y nos reímos. Vaya si lo hicimos.
Entonces -digo- con una mayoría de votantes mirando cada día la TV basura, Crónica TV, TN noticias o similares… Ahí sí – permítanme- estamos condenados al fracaso (como en realidad quiso decir Duhalde).
Por el contrario, si tomamos conciencia del poder de estos medios, del modo que operan sobre nuestro juicio y nuestra capacidad de decisión, y con sus propias armas les contestamos: mirando Canal a, Encuentro, Telesur; leyendo esa prensa y esos periodistas que nos permiten sacar una conclusión sobre lo leído, y no aquellos que buscan una transferencia de consignas, predigeridas por los formadores de opinión; solo así, nuestras voluntades van a poder ir sumándose; poco a poco, olvidando pequeñeces; tomando una senda, amplia, sí, pero común.
Sé que es largo, pero no me resisto a dar un ejemplo: las librerías tienen a la venta un libro en la vidriera, de título apodíctico (¿apocalíptico?); de pobre estilo; que repite su monserga de la primera a la última página; escrito con odio, el libro.
Este libelo vale $45; se vende a rabiar; figura en los records.
¿Quién lee este libro? La clase alta no, porque es la que lo ha dictado al escritor, criptor, cripta, y además está en castellano y ya sabemos que no es cool, leer en castellano.
Tampoco la clase baja, porque esta tiene que comer y no anda tirando la plata en libros.
Lo lee la clase media, y se inunda del odio de ese hombre mediocre y triste que se llama Aguinis, Agonis, Agonía.
Así, los hombres y mujeres que ceden $45 para el cipayo triste y serio, que nos conmueve,con su decir cansino y sus lentes de intelectual probo, consumen la mas venenosa de las mentiras, en pos del propio perjuicio, casi sin darse cuenta.
Bigand se asoma con júbilo al centenario. Organiza eventos con el afán de resaltar su edad y su momento histórico. Y bien que lo haga. Porque rescatar el pasado -sin endiosarlo- es un modo seguro de avanzar.
Y ahora una propuesta. Ojala a Bigand le interese: crear espacios de debate, de discusión, de análisis político, social y económico.
No hay por que asustarse. Podríamos empezar de a poco. Hablando bajito, diría. Discutiendo los problemas mas cercanos, los de cada día. Abordando las injusticias mas comunes, las que afectan a la mayoría. Trabajando lo que pueda ser modificado por nosotros mismos, que es mucho, seguramente.
Este Diario es un ejemplo de esos espacios a crear, porque en él he leído iniciativas opuestas. La secretaría de Cultura local es otro, abierto a sugerencias diversas. Ronda, idem. Sumar a las Radios, a las Cooperativas, a los Colegios, a los Clubes y a sus Mutuales, a toda persona o empresa que comprenda que un país justo sólo es fruto de acuerdos y consensos justos. (Justicia, entendida como bienestar de las mayorías). Ya muchos años fueron las minorías las que disfrutaron las mieles de este país condenado… al éxito.
Elijamos, de una vez y para siempre, concientes, nuestros miedos y nuestros anhelos; nuestros temas, nuestros payasos; de qué reírnos y de qué no.
Elijamos, para el centenario, nuestro regalo.
Sergio Galarza.
En la pasada década de los noventa, la estructura mediática del poder global, creó la figura del héroe filosófico Francis Fukuyama, quién, cual falso mesías, con su pronóstico del fin de las ideologías y la expansión del neo capitalismo, abrió el camino al más grande desfalco de economías dominadas por el FMI.
El quiebre de las especuladoras líderes (tanto de la UEE como de los EEUU) y el consabido efecto dominó causado por los fondos tóxicos (papeles de bolsa sin respaldo, en castellano), nos hizo desayunar con la caída de bancos más espectacular jamás vista: Despidos masivos, baja de salarios, retiro de empresas de los países satélites, recesión y el exacerbo de la xenofobia, son algunos de los presentes que la caja de Fukuyama dejó caer sobre el mundo.
Argentina comienza a sentir en su hígado el picoteo de tales aves de rapiña. De todos modos, decisiones recientes, nos guardan de lo peor: El pago al FMI y la quita en la deuda externa, la acumulación de fondos en el Banco Central -por medio de retenciones-, el tipo de cambio alto, la nacionalización de los fondos de retiro, el incentivo gradual a nuestras manufacturas, el Banco del Sur y UNASUR, se develan herramientas adecuadas para ir volanteando la situación de descalabro internacional.
Mas, esta es sólo una instantánea de la realidad; los peligros acechan a la vuelta de la esquina y acaso para remediarlos y garantizar nuestro futuro como patria, sea preciso identificar el verdadero origen de nuestros males.
Hace años escucho un supuesto chiste, un retruécano: Argentina tiene un gran potencial… pero está llena de argentinos. Este insulto a nuestra inteligencia, a nuestras intensiones y desvelos, tal vez sea la llave, el hilo que nos guíe fuera del descontento en el cual nos movemos.
El problema es -según mi punto de vista- el discurso de los medios de comunicación, y el caso irreflexivo que de estos hacen, en especial, los integrantes de las clases medias-bajas y medias-altas. (Las clases altas y las oligarquías están mas allá de todo análisis, porque siempre serán lo que fueron; y las clases bajas son las que viven la realidad -el padecer o el alivio- según el gobierno que les toque. En las clases medias está el secreto, el punto sobre el cual reflexionar, la voluntad a sumar).
El planteo de Fukuyama, pretender que el ímpetu de la mente humana fuera a detenerse algún día, era patético; pero las editoras del mundo lo proclamaron y le creímos.
El planteo del menemismo, decir que el estado debía retraerse, abandonar sus funciones a manos del capital privado, fue criminal; pero ahí estaba Grondona y Bernie; ahí Tinelli y sus blupers, para que el pueblo aprenda a reír del padecer ajeno, en vez de condolerse. Y nos reímos. Vaya si lo hicimos.
Entonces -digo- con una mayoría de votantes mirando cada día la TV basura, Crónica TV, TN noticias o similares… Ahí sí – permítanme- estamos condenados al fracaso (como en realidad quiso decir Duhalde).
Por el contrario, si tomamos conciencia del poder de estos medios, del modo que operan sobre nuestro juicio y nuestra capacidad de decisión, y con sus propias armas les contestamos: mirando Canal a, Encuentro, Telesur; leyendo esa prensa y esos periodistas que nos permiten sacar una conclusión sobre lo leído, y no aquellos que buscan una transferencia de consignas, predigeridas por los formadores de opinión; solo así, nuestras voluntades van a poder ir sumándose; poco a poco, olvidando pequeñeces; tomando una senda, amplia, sí, pero común.
Sé que es largo, pero no me resisto a dar un ejemplo: las librerías tienen a la venta un libro en la vidriera, de título apodíctico (¿apocalíptico?); de pobre estilo; que repite su monserga de la primera a la última página; escrito con odio, el libro.
Este libelo vale $45; se vende a rabiar; figura en los records.
¿Quién lee este libro? La clase alta no, porque es la que lo ha dictado al escritor, criptor, cripta, y además está en castellano y ya sabemos que no es cool, leer en castellano.
Tampoco la clase baja, porque esta tiene que comer y no anda tirando la plata en libros.
Lo lee la clase media, y se inunda del odio de ese hombre mediocre y triste que se llama Aguinis, Agonis, Agonía.
Así, los hombres y mujeres que ceden $45 para el cipayo triste y serio, que nos conmueve,con su decir cansino y sus lentes de intelectual probo, consumen la mas venenosa de las mentiras, en pos del propio perjuicio, casi sin darse cuenta.
Bigand se asoma con júbilo al centenario. Organiza eventos con el afán de resaltar su edad y su momento histórico. Y bien que lo haga. Porque rescatar el pasado -sin endiosarlo- es un modo seguro de avanzar.
Y ahora una propuesta. Ojala a Bigand le interese: crear espacios de debate, de discusión, de análisis político, social y económico.
No hay por que asustarse. Podríamos empezar de a poco. Hablando bajito, diría. Discutiendo los problemas mas cercanos, los de cada día. Abordando las injusticias mas comunes, las que afectan a la mayoría. Trabajando lo que pueda ser modificado por nosotros mismos, que es mucho, seguramente.
Este Diario es un ejemplo de esos espacios a crear, porque en él he leído iniciativas opuestas. La secretaría de Cultura local es otro, abierto a sugerencias diversas. Ronda, idem. Sumar a las Radios, a las Cooperativas, a los Colegios, a los Clubes y a sus Mutuales, a toda persona o empresa que comprenda que un país justo sólo es fruto de acuerdos y consensos justos. (Justicia, entendida como bienestar de las mayorías). Ya muchos años fueron las minorías las que disfrutaron las mieles de este país condenado… al éxito.
Elijamos, de una vez y para siempre, concientes, nuestros miedos y nuestros anhelos; nuestros temas, nuestros payasos; de qué reírnos y de qué no.
Elijamos, para el centenario, nuestro regalo.
Sergio Galarza.
viernes, 27 de marzo de 2009
El golpe hoy
Casilda, 23 de marzo de 2009
El golpe hoy
Las clases altas de nuestra sociedad (y las nuevas clases altas, la nueva burguesía sojera), viven hoy, con emoción descarada, los propios desmanes antidemocráticos, en la certeza de que les falta muy poco para conseguir su eterno objetivo: la caída de todo gobierno popular.
Ya hicieron antes lo mismo, la Historia Argentina es pródiga en interrupciones democráticas. El pasado siglo, vivimos más años bajo las armas que en democracia. Y estas interrupciones, siempre apoyadas por la Sociedad Rural, por la cúpula eclesiástica, por los popes de la UIA, entre otros.
La gravedad actual radica en que la derecha cuenta con un apoyo demoledor: los medios masivos de información (o desinformación). En párrafos desmesurados, esgrimen sus armas en esta escalada destituyente (como es moda decir hoy, golpista, en realidad) digna de estudios universitarios, o de fuerte estratega ajedrecístico. Algunas son:
a-La multiplicación mediática de los casos de violencia social (reales) llevando la percepción pública a niveles totalmente irreales: Cuando se secuestraba, torturaba y asesinaba durante los setenta, jamás la prensa o la televisión dijo una palabra.
b-El proclamar la opinión salvaje de cuatro famosos, pidiendo la pena de muerte, como si fuese la sesuda conclusión de eruditos: Este discurso, bien saben que no ha de prosperar, pues Argentina adhiere a los pactos de San José de Costa Rica, pero revolver las heridas, generando odio y xenofobia; orientar el imaginario popular hacia la criminalización de la pobreza, son pasos articulados hacia la disgregación social, imprescindible para enrarecer el clima previo al golpe.
c-Ocultar la mentira en que se apoyan los reclamos de la nueva burguesía sojera; cuando la misma es, muchas veces: evasora, depredadora, ociosa (y quizá cancerígena, malformadora o abortiva), que sólo especula con sumar aún mayor rédito para sí, en desprecio de las economías locales, a las que desplaza y asfixia con su monocultivo, que nos esclaviza hacia el futuro y que embarga los dineros de nuestros hijos y nietos, pues un día, como fuego del cielo, caerá sobre nosotros Monsanto, requiriendo el pago de sus derechos de patente por la semilla RR.
d-Despreciar los muchos logros de este gobierno que poco a poco ha devuelto la dignidad al pueblo argentino con, por ejemplo, las siguientes medidas:
Nacionalización de la fábrica militar de aviones.
Nacionalización de astilleros navales.
Nacionalización de Aerolíneas.
Restitución a las arcas nacionales de los fondos jubilatorios, antes rifados a la especulación de las AFJP.
Restitución de la justicia en una Corte digna, con magistrados honorables e idóneos.
Justicia civil para los cuadros militares.
Creación de la jubilación general para los que nunca habían aportado.
Pago total de la deuda que nos esclavizaba al FMI.
Quita notable (70 %) sobre la deuda en bonos.
Oposición radical al ALCA, fortalecimiento del MERCOSUR y papel preponderante de la UNASUR.
Y la medida más importante, la que más molesta a los sectores acomodados, dada su complicidad con el pasado:
Restitución de los derechos humanos, juicio y cárcel común a los asesinos y cómplices de la pasada dictadura cívico-militar.
Se basan, los golpistas, los periodistas y políticos de la derecha, en la absoluta abulia de la clase media, por lo común absorta en sus pequeños intereses, ajena a los análisis, que solo se informa (desinforma), durante un cuarto de hora al día, mirando los resúmenes televisivos.
El golpe es hoy. El golpe está sucediendo. Se recrea en cada piquete de los chacareros ricos, en cada marcha por la seguridad en barrio norte, resuena irónica y triste en sus preciosos tamborcitos de teflón y en los rancios titulares de los grandes diarios nacionales.
No es momento de buscarle cinco patas al gato.
Me avergüenza, por ejemplo, la postura pseudocrítica del Gobernador de Santa fe, tan hábil en lo suyo (formar ciudadanía, promover bienestar común, entre tantas otras virtudes). La gente común no repara en los detalles, la persona de todos los días sólo escucha la crítica, lo negativo, y se confunde. Cree que este gobierno es malo. Y no es así.
Hoy, las horas son pocas y acaso todos corremos hacia el abismo.
Hay que ubicarse y reconocerse, identificar al verdadero enemigo de la patria. Y negarlo.
Hoy es el día de la memoria.
Debiera ser el día de lo presente.
Sergio Galarza.
El golpe hoy
Las clases altas de nuestra sociedad (y las nuevas clases altas, la nueva burguesía sojera), viven hoy, con emoción descarada, los propios desmanes antidemocráticos, en la certeza de que les falta muy poco para conseguir su eterno objetivo: la caída de todo gobierno popular.
Ya hicieron antes lo mismo, la Historia Argentina es pródiga en interrupciones democráticas. El pasado siglo, vivimos más años bajo las armas que en democracia. Y estas interrupciones, siempre apoyadas por la Sociedad Rural, por la cúpula eclesiástica, por los popes de la UIA, entre otros.
La gravedad actual radica en que la derecha cuenta con un apoyo demoledor: los medios masivos de información (o desinformación). En párrafos desmesurados, esgrimen sus armas en esta escalada destituyente (como es moda decir hoy, golpista, en realidad) digna de estudios universitarios, o de fuerte estratega ajedrecístico. Algunas son:
a-La multiplicación mediática de los casos de violencia social (reales) llevando la percepción pública a niveles totalmente irreales: Cuando se secuestraba, torturaba y asesinaba durante los setenta, jamás la prensa o la televisión dijo una palabra.
b-El proclamar la opinión salvaje de cuatro famosos, pidiendo la pena de muerte, como si fuese la sesuda conclusión de eruditos: Este discurso, bien saben que no ha de prosperar, pues Argentina adhiere a los pactos de San José de Costa Rica, pero revolver las heridas, generando odio y xenofobia; orientar el imaginario popular hacia la criminalización de la pobreza, son pasos articulados hacia la disgregación social, imprescindible para enrarecer el clima previo al golpe.
c-Ocultar la mentira en que se apoyan los reclamos de la nueva burguesía sojera; cuando la misma es, muchas veces: evasora, depredadora, ociosa (y quizá cancerígena, malformadora o abortiva), que sólo especula con sumar aún mayor rédito para sí, en desprecio de las economías locales, a las que desplaza y asfixia con su monocultivo, que nos esclaviza hacia el futuro y que embarga los dineros de nuestros hijos y nietos, pues un día, como fuego del cielo, caerá sobre nosotros Monsanto, requiriendo el pago de sus derechos de patente por la semilla RR.
d-Despreciar los muchos logros de este gobierno que poco a poco ha devuelto la dignidad al pueblo argentino con, por ejemplo, las siguientes medidas:
Nacionalización de la fábrica militar de aviones.
Nacionalización de astilleros navales.
Nacionalización de Aerolíneas.
Restitución a las arcas nacionales de los fondos jubilatorios, antes rifados a la especulación de las AFJP.
Restitución de la justicia en una Corte digna, con magistrados honorables e idóneos.
Justicia civil para los cuadros militares.
Creación de la jubilación general para los que nunca habían aportado.
Pago total de la deuda que nos esclavizaba al FMI.
Quita notable (70 %) sobre la deuda en bonos.
Oposición radical al ALCA, fortalecimiento del MERCOSUR y papel preponderante de la UNASUR.
Y la medida más importante, la que más molesta a los sectores acomodados, dada su complicidad con el pasado:
Restitución de los derechos humanos, juicio y cárcel común a los asesinos y cómplices de la pasada dictadura cívico-militar.
Se basan, los golpistas, los periodistas y políticos de la derecha, en la absoluta abulia de la clase media, por lo común absorta en sus pequeños intereses, ajena a los análisis, que solo se informa (desinforma), durante un cuarto de hora al día, mirando los resúmenes televisivos.
El golpe es hoy. El golpe está sucediendo. Se recrea en cada piquete de los chacareros ricos, en cada marcha por la seguridad en barrio norte, resuena irónica y triste en sus preciosos tamborcitos de teflón y en los rancios titulares de los grandes diarios nacionales.
No es momento de buscarle cinco patas al gato.
Me avergüenza, por ejemplo, la postura pseudocrítica del Gobernador de Santa fe, tan hábil en lo suyo (formar ciudadanía, promover bienestar común, entre tantas otras virtudes). La gente común no repara en los detalles, la persona de todos los días sólo escucha la crítica, lo negativo, y se confunde. Cree que este gobierno es malo. Y no es así.
Hoy, las horas son pocas y acaso todos corremos hacia el abismo.
Hay que ubicarse y reconocerse, identificar al verdadero enemigo de la patria. Y negarlo.
Hoy es el día de la memoria.
Debiera ser el día de lo presente.
Sergio Galarza.
viernes, 6 de marzo de 2009
Pensar en todo.
Me gusta mucho pensar, analizar las cosas, a tal punto, que una de mis analistas me aconsejaba: no piense, Galarza, no piense. Sin embargo, el momento que vivimos exige un análisis, un despegue de los hechos diarios, una perspectiva que nos sitúe, imprescindible para la racionalidad, para la memoria, para la justicia.
¿Qué significan, estas palabras, para mí?
Racionalidad es no pedir la pena de muerte. La pena de muerte no ha reducido los crímenes en ninguna sociedad. Nunca.
Si el que mata tiene que morir, entonces un estado con pena de muerte no podría ejecutar más que a un reo: después debería caer. Pero esto es lógica, y una evasora que cree que puede haber dinosaurios vivos, ¿qué lógica va a tener, al hablar?
Memoria es intuir quién es quién, en base a qué hizo cada uno en el pasado. Es inadmisible que antiguos menemistas se vistan hoy de defensores de los intereses sociales. El menemismo dilapidó el patrimonio argentino, traficó armas, protegió a los asesinos, a los apropiadores y a los cómplices civiles de la dictadura, abolió los derechos laborales, enajenó el transporte, las rutas, el comercio, etc. etc.
Justicia es oportunidad de futuro, seguridad de futuro. Y para aquél que no la haya tenido, o no la haya aprovechado -si acaso esta golpeó a su puerta- resarcimiento: ¡Donde hay una necesidad, hay un derecho! Dijo una de las mujeres más justas de la historia.
Hoy escucho a los hombres y mujeres de clase media despotricar contra nuestro gobierno, electo en mayoría constitucional.
Le reprochan su racionalidad, y este nunca ha ejercido violencia contra nadie.
Le reprochan su memoria, tildándolo de nostálgico setentista y bien sé que ignoran lo que esas palabras significan. Pero la derecha se las ha cedido, se las ha deslizado en los bolsillos flacos, para su uso destituyente, y los ingenuos las adoptan como quién mete la mano y, aliviado, encuentra viejas monedas.
Le reprochan su justicia, ignorando que el nivel de vida más alto de América lo logró el peronismo con instrumentos como el IAPI que potenció la industria y la construcción.
En fin, el año promete ser apasionante. Los discursos de la derecha y los argumentos de los hombres que crean en el futuro, se batirán en esta partida. Ellos llevan las blancas, nosotros las negras: no vamos a rendirnos sin jugar.
sergio galarza
03 09
Me gusta mucho pensar, analizar las cosas, a tal punto, que una de mis analistas me aconsejaba: no piense, Galarza, no piense. Sin embargo, el momento que vivimos exige un análisis, un despegue de los hechos diarios, una perspectiva que nos sitúe, imprescindible para la racionalidad, para la memoria, para la justicia.
¿Qué significan, estas palabras, para mí?
Racionalidad es no pedir la pena de muerte. La pena de muerte no ha reducido los crímenes en ninguna sociedad. Nunca.
Si el que mata tiene que morir, entonces un estado con pena de muerte no podría ejecutar más que a un reo: después debería caer. Pero esto es lógica, y una evasora que cree que puede haber dinosaurios vivos, ¿qué lógica va a tener, al hablar?
Memoria es intuir quién es quién, en base a qué hizo cada uno en el pasado. Es inadmisible que antiguos menemistas se vistan hoy de defensores de los intereses sociales. El menemismo dilapidó el patrimonio argentino, traficó armas, protegió a los asesinos, a los apropiadores y a los cómplices civiles de la dictadura, abolió los derechos laborales, enajenó el transporte, las rutas, el comercio, etc. etc.
Justicia es oportunidad de futuro, seguridad de futuro. Y para aquél que no la haya tenido, o no la haya aprovechado -si acaso esta golpeó a su puerta- resarcimiento: ¡Donde hay una necesidad, hay un derecho! Dijo una de las mujeres más justas de la historia.
Hoy escucho a los hombres y mujeres de clase media despotricar contra nuestro gobierno, electo en mayoría constitucional.
Le reprochan su racionalidad, y este nunca ha ejercido violencia contra nadie.
Le reprochan su memoria, tildándolo de nostálgico setentista y bien sé que ignoran lo que esas palabras significan. Pero la derecha se las ha cedido, se las ha deslizado en los bolsillos flacos, para su uso destituyente, y los ingenuos las adoptan como quién mete la mano y, aliviado, encuentra viejas monedas.
Le reprochan su justicia, ignorando que el nivel de vida más alto de América lo logró el peronismo con instrumentos como el IAPI que potenció la industria y la construcción.
En fin, el año promete ser apasionante. Los discursos de la derecha y los argumentos de los hombres que crean en el futuro, se batirán en esta partida. Ellos llevan las blancas, nosotros las negras: no vamos a rendirnos sin jugar.
sergio galarza
03 09
miércoles, 4 de febrero de 2009
2008, el año que fue!
Sr Gerardo Acosta
El Tábano
Bigand
Apenado, leí las opiniones del Sr. Salomón que usted publicara; disiento profundamente con esas apreciaciones, por eso le pido que apenas pueda incluya la siguiente.
Desde ya muchas gracias.
Sergio Galarza.
2008, ¡el año que fue!
Nuestro futuro precisa un tiempo distinto, un hombre y una mujer nuevos, una sociedad tal que conciba y produzca análisis, diagnósticos, planes trascendentes por sí misma, pero también de la mano de sus artistas, de sus universitarios, de sus pensadores formados acerca de aquello en lo que hubiesen de explayarse.
Pero vivimos un presente antiguo, donde los hombres y las mujeres nos contentamos con las opiniones que pueda depararnos la señora Gimenez o el señor Tinelli, con las noticias que genera una industria del escarnio y la desautorización más simplista, con los hechos recortados y la opinión interesada y parcial de nuestro vecino menos idóneo.
¿Por qué, cuando de nuestra economía, de nuestra política social se trata, cuando hablamos de nuestro futuro como sociedad, sólo escuchamos un discurso? Uno sólo y brindado por hombres que -o causalidad- durante el menemismo no alzaron su voz en contra de las políticas de vaciamiento y entrega, que expulsaron a la miseria a decenas de miles de trabajadores, que expropiaron a los asalariados, a los jubilados, a los productores como nadie lo había hecho en la historia de la democracia argentina?
¿Qué ocurre, hombres y mujeres de Bigand, qué no pueden ver al más crudo mercado -en la figura de sus personeros- agazapado tras la renta producida a costa de los innúmeros cánceres que padece el triángulo sojero?
¿Cuántos muertos más, cuántos abortos espontáneos más, cuántas malformaciones, cuánta defoliación y desempleo más hace falta, para que caigan en la cuenta del acierto que significa gravar la producción sojera, con impuestos que favorezcan la variedad productiva, planes de reparto, obra pública, pago de deudas que nos ahorcan?
· Cien hectáreas de soja trabajada con siembra directa generan dos empleos por año; espero que registrados.
· Los agroquímicos bañan al pueblo y más arriba están enumeradas las consecuencias de este modo impuesto por la multinacional Monsanto de la mano del señor Felipe Solá. Y a propósito: cuándo los tribunales internacionales fallen a favor de esta, sobre sus derechos de patente (semilla RR) ¿quién va a pagar los multimillones de dólares que corresponda?
· La soja producida no alimenta a los argentinos, con lo que perdemos autonomía alimentaria.
· La siembra excluyente de esta oleaginosa, lógica desde el punto económico, pues es tremendamente rentable en comparación a otras iniciativas, transforma en improductivos a los tambos, las quintas, las diversificaciones agropecuarias que podrían generar empleo, mano de obra calificada, industrialización de las materias primas, generando cadenas de valor, engrosando el PBI, pero con una distribución real de la renta.
· Es absolutamente falso que la abolición de retenciones vaya a generar mayor movimiento en nuestra economía. Es sencillo ¿cuántas familias poseen soja guardada? Ese y sólo ese sería el número de viviendas, de coches, de gastos que Bigand supuestamente tendría, y luego el círculo cierra. O cree alguien que los productores, una vez terminada una casa se echarían a construir otra, y luego otra, y otra más?
· Las áreas de nuestra provincia más desarrolladas son aquellas en las que se encuentra el mayor número de microemprendimientos y pymes: Rosario, Rafaela, Armstrong, Casilda; y no aquellas donde dominan las extensiones de campo sembrado con soja: el extremo norte y el extremo sur.
Una sociedad multiplica su consumo sólo y sólo si su masa de trabajadores es cuantiosa, si la desocupación llegara a cero, si los salarios excedieran la canasta básica. Entonces Bigand estaría derramando bienestar, y cada cuadra mostraría verdaderas obras, casas sencillas, autos medianos o pequeños de la clase media. Porque lo que necesitamos no son cuatro palacetes sino veinte casas medianas o pequeñas, que implican 20 calefones, 20 estufas, 20 aberturas, 20 pisos, etc.
El excelente político que critica, no comprende o no puede ver que este es el país agroexportador exitoso que pide, que este es el modelo de una economía concentrada y dependiente, exitosa. Si los comoditis (las semillas exportables) se derrumbaron y los productores, especulando, no vendieron, no es por culpa del gobierno, sino por regla del sistema. El éxito de estos modelos coloniales, es la destrucción de sus economías. Y los que lo atacan razonan desde adentro, sin perspectivas, y temen perder su parte en una torta tan alta como angosta.
Bigand, pueblo que me enorgullece por ser la cuna de mi familia, el pueblo donde mi abuelo Berraz atendió a todos por igual, el pueblo en el que mi abuela y mi madre educaron y defendieron la escuela pública, debe analizar y comprender la realidad que vive. Pensar por sí misma, evitar discursos fáciles y críticas egoístas.
América vive su hora más importante. Por tercera vez somos independientes. Por tercera vez el futuro está al alcance de la mano y por eso digo: 2008, el año que fue, el año en que supimos qué es lo que hay que discutir.
La realidad es compleja, sí, pero lo justo no. Y nuestra justicia no debiera ser medida por nuestro bolsillo.
Sergio Galarza.
El Tábano
Bigand
Apenado, leí las opiniones del Sr. Salomón que usted publicara; disiento profundamente con esas apreciaciones, por eso le pido que apenas pueda incluya la siguiente.
Desde ya muchas gracias.
Sergio Galarza.
2008, ¡el año que fue!
Nuestro futuro precisa un tiempo distinto, un hombre y una mujer nuevos, una sociedad tal que conciba y produzca análisis, diagnósticos, planes trascendentes por sí misma, pero también de la mano de sus artistas, de sus universitarios, de sus pensadores formados acerca de aquello en lo que hubiesen de explayarse.
Pero vivimos un presente antiguo, donde los hombres y las mujeres nos contentamos con las opiniones que pueda depararnos la señora Gimenez o el señor Tinelli, con las noticias que genera una industria del escarnio y la desautorización más simplista, con los hechos recortados y la opinión interesada y parcial de nuestro vecino menos idóneo.
¿Por qué, cuando de nuestra economía, de nuestra política social se trata, cuando hablamos de nuestro futuro como sociedad, sólo escuchamos un discurso? Uno sólo y brindado por hombres que -o causalidad- durante el menemismo no alzaron su voz en contra de las políticas de vaciamiento y entrega, que expulsaron a la miseria a decenas de miles de trabajadores, que expropiaron a los asalariados, a los jubilados, a los productores como nadie lo había hecho en la historia de la democracia argentina?
¿Qué ocurre, hombres y mujeres de Bigand, qué no pueden ver al más crudo mercado -en la figura de sus personeros- agazapado tras la renta producida a costa de los innúmeros cánceres que padece el triángulo sojero?
¿Cuántos muertos más, cuántos abortos espontáneos más, cuántas malformaciones, cuánta defoliación y desempleo más hace falta, para que caigan en la cuenta del acierto que significa gravar la producción sojera, con impuestos que favorezcan la variedad productiva, planes de reparto, obra pública, pago de deudas que nos ahorcan?
· Cien hectáreas de soja trabajada con siembra directa generan dos empleos por año; espero que registrados.
· Los agroquímicos bañan al pueblo y más arriba están enumeradas las consecuencias de este modo impuesto por la multinacional Monsanto de la mano del señor Felipe Solá. Y a propósito: cuándo los tribunales internacionales fallen a favor de esta, sobre sus derechos de patente (semilla RR) ¿quién va a pagar los multimillones de dólares que corresponda?
· La soja producida no alimenta a los argentinos, con lo que perdemos autonomía alimentaria.
· La siembra excluyente de esta oleaginosa, lógica desde el punto económico, pues es tremendamente rentable en comparación a otras iniciativas, transforma en improductivos a los tambos, las quintas, las diversificaciones agropecuarias que podrían generar empleo, mano de obra calificada, industrialización de las materias primas, generando cadenas de valor, engrosando el PBI, pero con una distribución real de la renta.
· Es absolutamente falso que la abolición de retenciones vaya a generar mayor movimiento en nuestra economía. Es sencillo ¿cuántas familias poseen soja guardada? Ese y sólo ese sería el número de viviendas, de coches, de gastos que Bigand supuestamente tendría, y luego el círculo cierra. O cree alguien que los productores, una vez terminada una casa se echarían a construir otra, y luego otra, y otra más?
· Las áreas de nuestra provincia más desarrolladas son aquellas en las que se encuentra el mayor número de microemprendimientos y pymes: Rosario, Rafaela, Armstrong, Casilda; y no aquellas donde dominan las extensiones de campo sembrado con soja: el extremo norte y el extremo sur.
Una sociedad multiplica su consumo sólo y sólo si su masa de trabajadores es cuantiosa, si la desocupación llegara a cero, si los salarios excedieran la canasta básica. Entonces Bigand estaría derramando bienestar, y cada cuadra mostraría verdaderas obras, casas sencillas, autos medianos o pequeños de la clase media. Porque lo que necesitamos no son cuatro palacetes sino veinte casas medianas o pequeñas, que implican 20 calefones, 20 estufas, 20 aberturas, 20 pisos, etc.
El excelente político que critica, no comprende o no puede ver que este es el país agroexportador exitoso que pide, que este es el modelo de una economía concentrada y dependiente, exitosa. Si los comoditis (las semillas exportables) se derrumbaron y los productores, especulando, no vendieron, no es por culpa del gobierno, sino por regla del sistema. El éxito de estos modelos coloniales, es la destrucción de sus economías. Y los que lo atacan razonan desde adentro, sin perspectivas, y temen perder su parte en una torta tan alta como angosta.
Bigand, pueblo que me enorgullece por ser la cuna de mi familia, el pueblo donde mi abuelo Berraz atendió a todos por igual, el pueblo en el que mi abuela y mi madre educaron y defendieron la escuela pública, debe analizar y comprender la realidad que vive. Pensar por sí misma, evitar discursos fáciles y críticas egoístas.
América vive su hora más importante. Por tercera vez somos independientes. Por tercera vez el futuro está al alcance de la mano y por eso digo: 2008, el año que fue, el año en que supimos qué es lo que hay que discutir.
La realidad es compleja, sí, pero lo justo no. Y nuestra justicia no debiera ser medida por nuestro bolsillo.
Sergio Galarza.
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