jueves, 28 de mayo de 2009

El Cine de Bigand: La reconquista de los dinosaurios!!!

La Reconquista de los Dinosaurios

El cine ocupa un valioso lugar en el corazón de todos aquellos que tuvimos la oportunidad de gozar con él. Siento nostalgia por aquellos tiempos, jueves y sábados por la noche, tantos años atrás, en que se proyectaban dos filmes en la sala de Bigand. El cine era la aventura y el deseo por cuatro mangos y constituía un lugar de encuentro y disfrute colectivo que hoy no existe.
Entre tantos hacedores, Steven Spielberg supo asustarme con Tiburón y luego con una escena de Jurasik Park. Después de un breve planteo, dos chicos han quedado solos en un auto descompuesto frente a la jaula del tremendo Tiranosaurio Rex; cae la noche; llueve y todo se complica: el T Rex se escapa de su celda y decide cenar con los niños. Ataca el auto con una violencia pulsante, milenaria y lateral. Los jóvenes herederos se salvan gracias al vidrio de la luneta del coche.
En el cine, la gente gritaba y los pibes se tapaban la cara, presas del pánico y de la impotencia.
Una escena impresionante, que ha quedado grabada en mí; y que da una idea exacta de lo mucho que cuesta romper el vidrio de un auto.
Cuando con mis hijos vi esta película, ya Argentina había sufrido el gobierno de los dinosaurios locales. Treinta mil desaparecidos hablan de un terror que Spielberg siquiera roza en su cómplice Lista de Schindler. Más aquí, como en aquella vista, unos pocos dinosaurios aún andan sueltos dispuestos a atacar a los hombres y destruir los parabrisas de la gente de bien, del muchachito de la peli.
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El ataque salvaje que un grupo de energúmenos le hiciera a Agustín Rossi, diputado electo nacional, auténtico representante de las mayorías, ¡de las mayorías! de esta provincia, no deja sino lugar al repudio mas encendido, a la solidaridad y al grito de ¡cuidado! ¡Basta! ¡Hasta dónde piensan llegar!

La sociedad argentina asciende por una senda escarpada, muy estrecha, y el abismo que la acecha es el pasado, el jurásico, esa tierra en que los saurios asolaban en pos de su único y desmesurado desarrollo.
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Ingresé a la política por concejo de mi médico y pronto conocí a G. Estevez Boero, sus escritos, sus proyectos y argumentaciones: siempre democráticos, siempre populares. Cuando el doctor Binner festejó su victoria hizo un fuerte homenaje a Guillermo.

Qué pasa ahora con estos hombres que nos representan? Que no alzan sus voces en defensa de Rossi, en defensa de la estabilidad del Gobierno? Piensa Giustiniani que con Carrió se puede construir algo bueno, algo popular? Piensa alguien que los supuestos productores están tan acuciados que ya no les queda sino la violencia y el escarnio, planear la destitución estatal, como alternativa a sus economías paleolíticas?
Dice el socialismo que Rossi y Reuteman son las caras de una moneda. ¡Tiene razón! Porque las caras de una moneda son antagónicas, diferentes, y enarbolan distintos signos.

Reuteman sufre escarches -nunca agresiones-, y se los hace el pueblo, la gente común, los pobres y los humildes, los sin-casa (aquellos descamisados de Evita al menos tuvieron casa, pero nuestro piloto de los ´90 los dejó sin nada, ¡por jugar al golf sin murallas!); también la humilde y digna hermana de Pocho Lepratti, asesinado junto a otros y otras jóvenes.

Gira la moneda y Rossi sufre ataques, escupitajos y el destrozo de su parabrisas. A Rossi lo ataca gente que puede pasar el resto de su vida sin trabajar, voluminosos propietarios de campo fértil, rentistas que muchas veces han comerciado dudosamente su cereal.

Estas son las dos caras del zahir argentino.
En el anverso: un plan destituyente, el enardecido o solapado hacer de los patrones históricos, de los dueños del país, de los vende patria, que despliega su fuerza física y su fuerza mediática por igual, aniquilando conciencias o comprándolas.
En el reverso: un plan económico que busca ser independiente; una marcada vocación por la restitución histórica; una estrategia continental inspirada en los libertadores suramericanos.

Ante tales instancias, reclamo un pronunciamiento inmediato de los sectores democráticos en defensa de Agustín Rossi; una protesta unísona que ubique a unos y a otros, que garantice el derecho a expresarnos con dignidad y libertad.

Sergio Galarza

jueves, 21 de mayo de 2009

Al abordaje de Fespal 2009

La feria y seminarios en producciones alternativas 2009, próxima a desarrollarse en Chabás, con su abordaje libertario, da por tierra con cualquier alternativa productiva, a través de sus seminarios de feria.

Los directivos de Fespal Chabás, en sintonía con sus adhesiones a los desmanes antidemocráticos realizados por los productores locales, el pasado año, en procura de la baja de retenciones a las exportaciones de soja transgénica RR, significa: no la defensa de las economías regionales, sino la profundización del Modelo Monsanto (MM).
El presidente comunal de Chabás, que en este diario expuso sus diferencias hacia el proyecto político kirchnerista, echa metafórica y literalmente por tierra toda esperanza de diversificar la producción agropecuaria en nuestro sur santafecino, al abrir la puerta de Fespal 2009 a Fundación Libertad (FL), la Bolsa de Comercio y el Centro de Corredores Rosario.
Incorporar el monodiscurso Monsanto a una feria que debiera priorizar y gestionar a favor de los pequeños proyectos familiares, estimulando las pymes agropecuarias, verdaderas generadoras de mano de obra, diversificadoras de la economía (con su correlato en estabilidad y autonomía, tanto alimentaria como económica), es de una gravedad alarmante. Mas temprano que tarde, pagaremos con dependencia, exclusión y enfermedades este giro de timón impuesto por la quimera eleccionaria.
De haber promocionado Fespal, años atrás, la producción de aromáticas, caracoles, hongos; de haber dado charlas sobre cría de chinchillas, conejos y hasta de pequeños lagartos para la exportación de cueros, pasaremos -el presente- a escuchar a los formadores de opinión de la tristemente célebre Fundación Libertad. (Debiera yo ver el lado positivo de esta claudicación intelectual: a mí me encanta leer; tal vez en Fespal 2010 pueda escuchar a Mario Vargas Llosa, ex-escritor y famoso tránsfuga, espada del neoliberalismo, gran maestre de la F.L.).
Para comprender mi preocupación, quizá baste saber que F. L. favorece las actividades –entre otros- del ex-ingeniero Blumberg, o, actualmente, de aglutinar en Rosario a V. Fox (único que en BsAS defendió el ALCA), al mentiroso Aznar (Irak-Atocha), y al agente de contrainteligencia norteamericano Roger Noriega. ¿Acaso para impedir que América se afiance con Unasur?
Pero no nos desviemos del tema. Fespal es hoy un claro espejo de la equivocación de la dirigencia política, al adherir al modelo impuesto en forma dolosa por el ex secretario de agricultura, el ávido disidente Felipe Solá. (la Comunidad Europea no aprueba el glifosato, a raíz de estudios que recién hoy cobran vigencia, y Solá lo sabía al aprobarlo en argentina).
Los propietarios y pequeños arrendatarios de nuestros campos acuciados por sus economías y por la sequía, aceptarán este canto de sirena, sin advertir que se transforman, al hacerlo, en títeres de un pacto con el diablo, que nos condena a muertes lentas y dolorosas por el cáncer; a la pérdida de nuestros niños sin nacer, por los abortos espontáneos; a las malformaciones congénitas; y a una concentración y extragerización de la tierra sin precedentes, a manos de los poolers: todos hechos que solo dejarán como saldo un retroceso de nuestra economía real.
No me gusta ver fantasmas, por eso propongo un breve ejercicio analítico: el programa de Fespal 2009 sostiene: nuevas estrategias, producir con estabilidad y crecer, una utopía. Posibles caminos a seguir. Bien, estabilidad y crecimiento son utópicos, dicen ellos. ¿Cuál es el marco de esos POSIBLES CAMINOS A SEGUIR?
Los posibles caminos son los que dicta la comunidad toda en la figura de nuestro Gobierno electo en mayoría democrática! Los posibles caminos no son más que uno: las elecciones y el reemplazo de la dirigencia nacional, dentro de dos años!
¿O acaso sueñan los disertantes con inminentes posibilidades? ¿tal vez creen -como pide escuchar Biolcati a Mariano Grondona- que nuestro gobierno sea empujado a caer el junio próximo?

Las estrategias de la derecha son infinitas, pero su rostro es uno solo: el de la rapiña y la hipocresía. El del lucro y la mentira.

A propósito, justo este mes, en que el CONICET avala lo que en Europa es moneda corriente: que el glifosato produce malformaciones y degeneración celular; justo este mes, digo, Monsanto hace un aporte económico a la UNR de Agronomía. Curioso, ¿verdad? ¿O descarado?

Sergio Galarza
El regalo del centenario

En la pasada década de los noventa, la estructura mediática del poder global, creó la figura del héroe filosófico Francis Fukuyama, quién, cual falso mesías, con su pronóstico del fin de las ideologías y la expansión del neo capitalismo, abrió el camino al más grande desfalco de economías dominadas por el FMI.
El quiebre de las especuladoras líderes (tanto de la UEE como de los EEUU) y el consabido efecto dominó causado por los fondos tóxicos (papeles de bolsa sin respaldo, en castellano), nos hizo desayunar con la caída de bancos más espectacular jamás vista: Despidos masivos, baja de salarios, retiro de empresas de los países satélites, recesión y el exacerbo de la xenofobia, son algunos de los presentes que la caja de Fukuyama dejó caer sobre el mundo.
Argentina comienza a sentir en su hígado el picoteo de tales aves de rapiña. De todos modos, decisiones recientes, nos guardan de lo peor: El pago al FMI y la quita en la deuda externa, la acumulación de fondos en el Banco Central -por medio de retenciones-, el tipo de cambio alto, la nacionalización de los fondos de retiro, el incentivo gradual a nuestras manufacturas, el Banco del Sur y UNASUR, se develan herramientas adecuadas para ir volanteando la situación de descalabro internacional.
Mas, esta es sólo una instantánea de la realidad; los peligros acechan a la vuelta de la esquina y acaso para remediarlos y garantizar nuestro futuro como patria, sea preciso identificar el verdadero origen de nuestros males.

Hace años escucho un supuesto chiste, un retruécano: Argentina tiene un gran potencial… pero está llena de argentinos. Este insulto a nuestra inteligencia, a nuestras intensiones y desvelos, tal vez sea la llave, el hilo que nos guíe fuera del descontento en el cual nos movemos.

El problema es -según mi punto de vista- el discurso de los medios de comunicación, y el caso irreflexivo que de estos hacen, en especial, los integrantes de las clases medias-bajas y medias-altas. (Las clases altas y las oligarquías están mas allá de todo análisis, porque siempre serán lo que fueron; y las clases bajas son las que viven la realidad -el padecer o el alivio- según el gobierno que les toque. En las clases medias está el secreto, el punto sobre el cual reflexionar, la voluntad a sumar).

El planteo de Fukuyama, pretender que el ímpetu de la mente humana fuera a detenerse algún día, era patético; pero las editoras del mundo lo proclamaron y le creímos.
El planteo del menemismo, decir que el estado debía retraerse, abandonar sus funciones a manos del capital privado, fue criminal; pero ahí estaba Grondona y Bernie; ahí Tinelli y sus blupers, para que el pueblo aprenda a reír del padecer ajeno, en vez de condolerse. Y nos reímos. Vaya si lo hicimos.
Entonces -digo- con una mayoría de votantes mirando cada día la TV basura, Crónica TV, TN noticias o similares… Ahí sí – permítanme- estamos condenados al fracaso (como en realidad quiso decir Duhalde).

Por el contrario, si tomamos conciencia del poder de estos medios, del modo que operan sobre nuestro juicio y nuestra capacidad de decisión, y con sus propias armas les contestamos: mirando Canal a, Encuentro, Telesur; leyendo esa prensa y esos periodistas que nos permiten sacar una conclusión sobre lo leído, y no aquellos que buscan una transferencia de consignas, predigeridas por los formadores de opinión; solo así, nuestras voluntades van a poder ir sumándose; poco a poco, olvidando pequeñeces; tomando una senda, amplia, sí, pero común.

Sé que es largo, pero no me resisto a dar un ejemplo: las librerías tienen a la venta un libro en la vidriera, de título apodíctico (¿apocalíptico?); de pobre estilo; que repite su monserga de la primera a la última página; escrito con odio, el libro.
Este libelo vale $45; se vende a rabiar; figura en los records.
¿Quién lee este libro? La clase alta no, porque es la que lo ha dictado al escritor, criptor, cripta, y además está en castellano y ya sabemos que no es cool, leer en castellano.
Tampoco la clase baja, porque esta tiene que comer y no anda tirando la plata en libros.
Lo lee la clase media, y se inunda del odio de ese hombre mediocre y triste que se llama Aguinis, Agonis, Agonía.
Así, los hombres y mujeres que ceden $45 para el cipayo triste y serio, que nos conmueve,con su decir cansino y sus lentes de intelectual probo, consumen la mas venenosa de las mentiras, en pos del propio perjuicio, casi sin darse cuenta.

Bigand se asoma con júbilo al centenario. Organiza eventos con el afán de resaltar su edad y su momento histórico. Y bien que lo haga. Porque rescatar el pasado -sin endiosarlo- es un modo seguro de avanzar.

Y ahora una propuesta. Ojala a Bigand le interese: crear espacios de debate, de discusión, de análisis político, social y económico.

No hay por que asustarse. Podríamos empezar de a poco. Hablando bajito, diría. Discutiendo los problemas mas cercanos, los de cada día. Abordando las injusticias mas comunes, las que afectan a la mayoría. Trabajando lo que pueda ser modificado por nosotros mismos, que es mucho, seguramente.
Este Diario es un ejemplo de esos espacios a crear, porque en él he leído iniciativas opuestas. La secretaría de Cultura local es otro, abierto a sugerencias diversas. Ronda, idem. Sumar a las Radios, a las Cooperativas, a los Colegios, a los Clubes y a sus Mutuales, a toda persona o empresa que comprenda que un país justo sólo es fruto de acuerdos y consensos justos. (Justicia, entendida como bienestar de las mayorías). Ya muchos años fueron las minorías las que disfrutaron las mieles de este país condenado… al éxito.
Elijamos, de una vez y para siempre, concientes, nuestros miedos y nuestros anhelos; nuestros temas, nuestros payasos; de qué reírnos y de qué no.
Elijamos, para el centenario, nuestro regalo.

Sergio Galarza.