viernes, 27 de marzo de 2009

El golpe hoy

Casilda, 23 de marzo de 2009
El golpe hoy

Las clases altas de nuestra sociedad (y las nuevas clases altas, la nueva burguesía sojera), viven hoy, con emoción descarada, los propios desmanes antidemocráticos, en la certeza de que les falta muy poco para conseguir su eterno objetivo: la caída de todo gobierno popular.

Ya hicieron antes lo mismo, la Historia Argentina es pródiga en interrupciones democráticas. El pasado siglo, vivimos más años bajo las armas que en democracia. Y estas interrupciones, siempre apoyadas por la Sociedad Rural, por la cúpula eclesiástica, por los popes de la UIA, entre otros.

La gravedad actual radica en que la derecha cuenta con un apoyo demoledor: los medios masivos de información (o desinformación). En párrafos desmesurados, esgrimen sus armas en esta escalada destituyente (como es moda decir hoy, golpista, en realidad) digna de estudios universitarios, o de fuerte estratega ajedrecístico. Algunas son:

a-La multiplicación mediática de los casos de violencia social (reales) llevando la percepción pública a niveles totalmente irreales: Cuando se secuestraba, torturaba y asesinaba durante los setenta, jamás la prensa o la televisión dijo una palabra.

b-El proclamar la opinión salvaje de cuatro famosos, pidiendo la pena de muerte, como si fuese la sesuda conclusión de eruditos: Este discurso, bien saben que no ha de prosperar, pues Argentina adhiere a los pactos de San José de Costa Rica, pero revolver las heridas, generando odio y xenofobia; orientar el imaginario popular hacia la criminalización de la pobreza, son pasos articulados hacia la disgregación social, imprescindible para enrarecer el clima previo al golpe.

c-Ocultar la mentira en que se apoyan los reclamos de la nueva burguesía sojera; cuando la misma es, muchas veces: evasora, depredadora, ociosa (y quizá cancerígena, malformadora o abortiva), que sólo especula con sumar aún mayor rédito para sí, en desprecio de las economías locales, a las que desplaza y asfixia con su monocultivo, que nos esclaviza hacia el futuro y que embarga los dineros de nuestros hijos y nietos, pues un día, como fuego del cielo, caerá sobre nosotros Monsanto, requiriendo el pago de sus derechos de patente por la semilla RR.

d-Despreciar los muchos logros de este gobierno que poco a poco ha devuelto la dignidad al pueblo argentino con, por ejemplo, las siguientes medidas:

Nacionalización de la fábrica militar de aviones.
Nacionalización de astilleros navales.
Nacionalización de Aerolíneas.
Restitución a las arcas nacionales de los fondos jubilatorios, antes rifados a la especulación de las AFJP.
Restitución de la justicia en una Corte digna, con magistrados honorables e idóneos.
Justicia civil para los cuadros militares.
Creación de la jubilación general para los que nunca habían aportado.
Pago total de la deuda que nos esclavizaba al FMI.
Quita notable (70 %) sobre la deuda en bonos.
Oposición radical al ALCA, fortalecimiento del MERCOSUR y papel preponderante de la UNASUR.
Y la medida más importante, la que más molesta a los sectores acomodados, dada su complicidad con el pasado:
Restitución de los derechos humanos, juicio y cárcel común a los asesinos y cómplices de la pasada dictadura cívico-militar.

Se basan, los golpistas, los periodistas y políticos de la derecha, en la absoluta abulia de la clase media, por lo común absorta en sus pequeños intereses, ajena a los análisis, que solo se informa (desinforma), durante un cuarto de hora al día, mirando los resúmenes televisivos.

El golpe es hoy. El golpe está sucediendo. Se recrea en cada piquete de los chacareros ricos, en cada marcha por la seguridad en barrio norte, resuena irónica y triste en sus preciosos tamborcitos de teflón y en los rancios titulares de los grandes diarios nacionales.

No es momento de buscarle cinco patas al gato.
Me avergüenza, por ejemplo, la postura pseudocrítica del Gobernador de Santa fe, tan hábil en lo suyo (formar ciudadanía, promover bienestar común, entre tantas otras virtudes). La gente común no repara en los detalles, la persona de todos los días sólo escucha la crítica, lo negativo, y se confunde. Cree que este gobierno es malo. Y no es así.

Hoy, las horas son pocas y acaso todos corremos hacia el abismo.
Hay que ubicarse y reconocerse, identificar al verdadero enemigo de la patria. Y negarlo.

Hoy es el día de la memoria.
Debiera ser el día de lo presente.

Sergio Galarza.

1 comentario:

el oso dijo...

Hola Sergio, me llegó lo que escribiste por el mail de la Asociación de Ajedrez Villa Constitución. Mi nombre es Néstor Marinozzi y nos hemos enfrentado en Guatimozín el año pasado (me ganaste).
Leo tu blog y coincido con tus ideas y publiqué en mi blog (pretenciosamente literario) algo referido al hecho, se llama Palabras que nadie leerá. Te invito a darte una vuelta.
Un abrazo